El proyecto busca aprovechar la luz solar continua para generar hasta ocho veces más energía que en la Tierra
Google ha anunciado que, bajo el Proyecto Suncatcher, tiene previsto lanzar un prototipo de satélite al espacio la próxima semana para evaluar el rendimiento de sus Unidades de Procesamiento Tensorial (TPU) para inteligencia artificial (IA) en el espacio.
Se trata del primer paso de una investigación a largo plazo de Google que explora la posibilidad de instalar centros de datos de IA en el espacio, específicamente en órbita terrestre baja. La idea, es aprovechar las condiciones del espacio para impulsar una nueva generación de centros de datos, en primer lugar porque aquí podrían acceder a luz solar de forma continua, generando hasta ocho veces más energía solar que en la Tierra, al no depender del día y la noche.
Google pretende conectar múltiples constelaciones de satélites que funcionen como un único centro que les permitan gestionar cargas de trabajo de IA más grandes. La compañía está preparando el lanzamiento de un satélite prototipo con sus procesadores TPU de IA para probar su rendimiento en el espacio el próximo jueves 1 de octubre, como ha podido conocer The New York Times.
Este satélite prototipo subirá a bordo de la misión compartida Transporter-18 de SpaceX, compañía de Elon Musk, y en colaboración con la empresa de satélites Planet Labs. Esta primera prueba no es un centro de datos orbital completo, sino un experimento que busca evaluar cómo resisten a la fuerza de lanzamiento, temperaturas extremas y radiación del entorno espacial.
De esta manera podrán recopilar información que les ayudará a detectar los posibles fallos antes de escalar el proyecto. Google confía mucho en este proyecto y planea lanzar dos satélites más a lo largo de 2027 para probar si es efectiva la interconexión entre ellos a través del láser de gran ancho de banda.
El Proyecto Suncatcher surge como respuesta al elevado consumo energético y la creciente impopularidad de los grandes centros de datos en la Tierra, buscando reducir el impacto ambiental de la infraestructura de IA mientras se escala la capacidad de procesamiento.
Y Google no es la única que tiene grandes esperanzas en proyectos de este tipo, ya que el propio Musk que colabora en este proyecto insiste que "los centros de datos espaciales serán la opción más económica para alojar la computación de IA en los próximos años".
Fuente:
eleconomista.es